Estandarte de Abý Sa‘÷d ‘Utmān (empleado en la batalla del Salado, 1340)

  • Estandarte de Abý Sa‘÷d ‘Utmān (empleado en la batalla del Salado, 1340)

    Fez (Marruecos), 1312
    Seda verde, blanca, roja, azul índigo, azul celeste, amarilla y entorchados de oro (oropel), 280 x 220 cm
    Excmo. Cabildo de la S. I. Catedral Primada de Toledo
    1940

Pendón meriní capturado seguramente en la batalla del Salado (1340), que se custodia en la catedral de Toledo. Es un gran tejido de seda y oro, de 2,80 x 2,20 m (originariamente midió unos 3,90 x 2,70 m), sobre cuya tonalidad verde principal se hace un espléndido alarde caligráfico en torno a la profesión de fe islámica, «No hay dios sino Dios y Mu¬ammad es el Enviado de Dios», alternándose cada parte de la misma dentro de las dieciséis medias lunas del cuadrado central.

Otras leyendas coránicas, una en fina cursiva carmesí y otra en un vigoroso cúfico florido con letras y trenzados idénticos a muchas de las inscripciones de la Alhambra, llaman a combatir por Dios y anun- cian la recompensa de los jardines del Paraíso. Abajo, en oro sobre verde, se exalta al dueño del estandarte, el sultán Abý Sa‘÷d ‘U£m×n, y se anotan el lugar y la fecha de confección, «en el alcázar de Fez, en el mes de mu¬arram del año 712» (9 mayo-7 junio de 1312), por lo que se supone que su hijo y sucesor, Abý l-©asan, fue quien lo trajo a al-Andalus en apoyo de Yýsuf I, aunque la derrota musulmana propiciaría la captura de la insignia por las tropas de Alfonso XI. Tanto las formas caligráficas y ornamentales del pendón como su llegada a Tarifa nos remiten a las estrechas relaciones diplomáticas, culturales y artísticas entre Meriníes y Nazaríes, y a las permanentes luchas entre estos y los reinos cristianos por el control del Estrecho.